"Estos dos grandes descubrimientos: la concepción materialista de la historia y la revelación del secreto de la producción capitalista, mediante la plusvalía, se los debemos a Marx. Gracias a ellos, el socialismo se convierte en una ciencia, que sólo nos queda por desarrollar en todos sus detalles y concatenaciones." Federico Engels, Del Socialismo Utópico al Socialismo Científico.

1.9.11

Socialismo Periférico y Economía Política

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Las negrillas, separación de algunos párrafos, y sangrías son nuestros para efectos de estudio.

Tomado de:
http://www.cubasocialista.cu/texto/cs0170.htm

Marxismo y economía política de la construcción socialista en la periferia del capitalismo en la época contemporánea

Dr. Victor M. Figueroa Albelo
Universidad Central de Las Villas
Dr. Ramón Sánchez Noda
Ministerio de Educación Superior

La sociedad socialista cubana demanda una economía política que la refleje en su diversidad, complejidades, contradicciones y tendencias. Esa es la gran finalidad de la ponencia y tarea común y urgente del pensamiento económico cubano.

La nueva economía política en formación parte de la herencia teórica marxista leninista y de la síntesis crítica de su práctica histórica en particular en la periferia, guiada por el paradigma guevariano: “no estamos frente al período de tránsito puro, tal como lo viera Marx en la Crítica al Programa de Gotha, sino (...) una nueva fase no prevista por él, primer período de transición al comunismo o de la construcción del socialismo”.1

El examen de los núcleos duros de la teoría del desarrollo de los clásicos del marxismo leninismo debe rescatar las enseñanzas perdurables, las tesis que conservan su vigencia para la revolución y la transición al comunismo para la crítica del pasado y las científico-metodológicas que guíen la práctica y la investigación teórica en el presente.

La revolución desde los “pueblos dominantes”, el comunismo como resultado directo del desarrollo capitalista y proceso universal sin bipolarismo mundial y sin heterogeneidad socioeconómica en la transición son tesis que, si bien la dinámica historia corrigió en un tramo de su desarrollo, cabe reexaminarlas en sus posibilidades potenciales en la etapa actual del imperialismo para el siglo xxi.

La dialéctica del comunismo en tanto que proceso práctico: “no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual” 2 o en otros términos:
“la llamada sociedad socialista no es una cosa hecha de una vez y para siempre, sino que cabe considerarla como todos los demás regímenes históricos, una sociedad en constante cambio y transformación”.3
Es una tesis central de la teoría del desarrollo aplicada al comunismo de una enorme trascendencia para la conducción de la praxis histórica: formación y desarrollo de su economía política.

Por último, la definición de Engels, “La economía política, en el sentido amplio de esta palabra, es la ciencia de las leyes que rigen la producción y el intercambio de los medios materiales de vida en la sociedad humana”, y por consiguiente, “no puede ser la misma para todos los países ni para todas las épocas históricas (...)”,4 justifica su necesidad en las sociedades en transición. Ya lo había hecho Marx en sus estudios sobre el modo de producción asiático y la acumulación originaria del capital.

El leninismo es la continuación y desarrollo del marxismo en la fase imperialista. Sus tesis sobre la revolución proletaria “primero en unos cuantos países capitalistas, o incluso en un solo país capitalista”,5 la concepción del partido de la revolución, la teoría del período de transición como modelo especial de desarrollo bajo el mando del proletariado y de la propiedad social, sintetizado en la nueva política económica, en la transición y el salto a la vía socialista de países sin cursar por el capitalismo.

La praxis leninista de la transición deriva de la teoría general del desarrollo marxista: predominio de la propiedad socialista, heterogeneidad económico-social, mecanismo económico plan-mercado y superestructural (política, democracia, cultura y otras) bajo el mando del proletariado. La experiencia soviética la asume Lenin como un caso particular del movimiento del capitalismo al comunismo. Su crítica a Bujarin defiende la necesidad de la economía política del comunismo.

La era de Stalin dio al traste con la transición.6 Este proceso y su dinámica crearon condiciones para deformaciones del ideal socialista y humanista del marxismo: “dogmatismo intransigente”, “pragmatismo inconsistente” y la “apologética” 7 en la economía política entre otras.

En la ponencia se proyecta un cuadro resumido, de la transición socialista desde la perspectiva de la necesidad de construir su teoría económica.

La experiencia previa y postderrumbe dan pie para subrayar, con el Che y Fidel, que constituye una fórmula particular, extraordinaria, de desarrollo desde el subdesarrollo, comandada por fuerzas que expresan el ideal de liberación de la clase obrera (en gestación, minoritaria o determinante) en alianza con otras clases y grupos sociales desde el poder político. La negación del gran capital no implica el rechazo a la presencia de otras formas de propiedad y producción. El quién vence a quién centran las contradicciones y expectativas de esta formación económica social.

La acumulación originaria socialista, teoría general del desarrollo, está llamada a promocionar el salto histórico en el largo plazo de las fuerzas productivas atrasadas —a la altura de la RCT— bajo formas socializadas que promuevan la identificación de los propietarios sociales como productores-propietarios, aun en las difíciles condiciones de una base económica heterogénea con el máximo de igualdad, justicia social y equidad en que se forje un hombre nuevo, culto y libre, solidario, patriota e internacionalista.
El nuevo entorno de la transición periférica —el derrumbe del socialismo y paso a la restauración del capitalismo, potenciación de la globalización capitalista, del neoli-beralismo y de la dictadura político-militar norteamericana, proletarización mundializada, unido a “teorías posmodernas” y del pensamiento único—, potencian el conflicto del mundo.
Como expresara Fidel “Que la humanidad no tiene otra alternativa que cambiar de rumbo, es algo que no puede dudarse. ¿Cómo cambiará? ¿Qué formas de vida política, económica y social adoptará?”8 El marxismo está obligado a dar las respuestas científicas de su tiempo para la concientización creciente de las masas populares en el ideal solidario, su organización y lucha por el poder.
La economía política de la formación económico-social de transición al socialismo en la periferia y desde Cuba no existe como ciencia constituida.
El Che y Fidel están entre los pocos que en el mundo enfrentaron la apologética de la economía política del socialismo:9, rebeldes inveterados exigieron una revolución en la teoría socialista. Pero muchos quedamos embelesados por las “verdades”10 que aquella Economía Política “revelaba”, incluso algunos dieron por cierta la conclusión de la transición en Cuba.11 No avanzamos lo debido en este terreno a pesar de los grandes aportes prácticos de la Revolución Cubana y del pensamiento económico y político de Fidel para su desarrollo sistemático.12
El Guerrillero Heroico caló bien temprano en las insuficiencias de la teoría económica socialista. Esta “economía política no se ha desarrollado”, hay que “dedicarse a investigar todas estas características primordiales del mismo, antes de elaborar una teoría económica y política de mayor alcance”13 y hace casi 40 años: “decidimos comenzar (...) —el libro que expresara nuestros puntos de vista— con el mayor rigor científico posible y con la máxima honestidad.”14 No se cansó de insistir una y otra vez sobre la importancia de esta ciencia.
La nueva economía política, entre nosotros, asume la tesis engelsiana de la economía política en su sentido amplio y de la conciencia particular15 de su existencia, que Guevara nos propone desde Cuba con la pretensión de “darle valor de cierta universalidad a nuestros planteamientos”.16
Su objeto de estudio real en nuestro tiempo se caracteriza por una base económica, que descansa en un sistema con dominio y predominio del tipo socialista de economía el cual comanda el movimiento económico-social y espiritual de la sociedad donde existen relaciones de propiedad heterogéneas sobre los medios de producción. Este proceso se desarrolla en íntima y multilateral interdependencia interna con la superestructura. La construcción socialista promueve el desarrollo en las difíciles condiciones de un mercado mundial transnacionalizado.
El proceso de ajustes y reformas en China, Vietnam y en Cuba a partir de los años 90, con sus particularidades nacionales tiende a este modelo. Como procede del subdesarrollo, las nuevas relaciones de producción se despliegan en un marco estructural y funcional dinámico y cambiante; en consecuencia, las leyes económicas son diversas y se yuxtaponen y contradicen dentro de la totalidad.
La nueva economía y sociedad en construcción colocan al factor subjetivo, a la superestructura, especialmente la política, en el mando del movimiento social como “expresión concentrada de la economía”.
Añádanse a las complejidades prácticas y metodológicas expresadas: la inserción de estos proyectos al sistema capitalista transnacionalizado, por el momento minorías y en oposición, los impactos de las interdependencias mundiales (guerras locales, bloqueos, ciclo económico, especulación financiera, crisis ecológica, políticas de integración neocolonizadora y otras), de las peculiaridades y dinámicas del Tercer Mundo más los cambios sustanciales multilaterales que promueve la revolución científico-técnica.

Se comprende que el potencial humano revolucionario altamente calificado, la elevación de la eficiencia, la calidad y la competitividad son vitales para enfrentar los retos del desarrollo, pero muchas tecnologías económicas empleadas, necesariamente, no son neutrales; son un Caballo de Troya sumamente peligroso a estos proyectos sociales. Hay que añadir, con premura, la teoría económica socialista desde acá, renovadora y crítica, a la crítica global del capitalismo para el desarrollo de las ciencias económicas y sociales y para la educación ideológica del pueblo.

Estamos obligados a desarrollar el marxismo de nuestro tiempo: del Che: “retomar la buena senda (...) desde este pequeño país en desarrollo”17 y de Fidel en igual sentido. Es una deuda con la Revolución Cubana y los luchadores sociales por un mundo mejor, necesario y posible.

Referencias Bibliográficas

1 Ernesto Guevara: El socialismo y el hombre en Cuba. Editora Política. La Habana 1988, p.17.

2 C. Marx y F. Engels:. La ideología alemana p. 36.

3 Carta de Engels a Otto Von Boenigk. 21/8/1890. O. E. T. 3, Ed. Progreso Moscú 1980 p. 512.

4 F. Engels: Antidϋhring. Ed. C. Sociales. La Habana, 1978, p. 179

5 V. I. Lenin: La consigna de los Estados Unidos de Europa. En 3 tomos. T. I, p. 675.

6 Ver: “El derrumbe del modelo eurosoviético: una visión desde Cuba”. Colectivo de autores. Ed. F. Varela. La Habana, 1994.

7 “Una sola advertencia: la afirmación de Marx, apuntada en las primeras páginas de El Capital, sobre la incapacidad de la ciencia burguesa para criticarse a sí misma, utilizando en su lugar la apologética, puede aplicarse hoy, desgraciadamente, a la ciencia económica marxista”. Prólogo del Che al libro de economía política. Op. cit.

8 Castro Ruz, F. Discurso. Op. Cit. P. 4.

9 Ver “La enseñanza de la economía política en la Escuela Superior Cubana: una reflexión necesaria” donde se examina críticamente el manualismo y proclama la necesidad de revolucionar el pensamiento económico cubano. Víctor Figueroa: Folleto. Ed. UCLV, 1987.

10 Habría que guardar las distancias debidas entre los planteamientos del Che y algunas interpretaciones publicadas en los 60ta y 80ta.

11 Para una constatación de lo dicho, ver los trabajos aparecidos sobre este tema en la revista Cuba Socialista no. 35, 40 y 43 a raíz del debate abierto en torno a la problemática de la transición socialista en Cuba y los criterios sobre su conclusión o no.

12 Entre 1989-1990 un colectivo de académicos del MES preparó dos textos “Lecciones de la Economía Política de Construcción del Socialismo”, editados en 1991. A mediados de los 90ta se publicaron dos libros de economía cubana con perfil de economía política por la Escuela Superior del Partido “Ñico López”.

13 Ernesto Che Guevara. Escritos y Discursos. T. 8. Ed. C. Sociales. La Habana, 1977, p.24.

14 “Creemos importante la tarea porque la investigación marxista en el campo de la economía está marchando por peligrosos derroteros. (...). Y, lo que es trágico, esto no se refiere sólo a un campo determinado de la ciencia; sucede en todos los aspectos de la vida de los pueblos socialistas, creando perturbaciones ya enormemente dañinas pero cuyos resultados finales son incalculables”. Prólogo de Che Guevara. Op. cit..

15 F. Engels: Antidϋhring. Ed. C. Sociales. La Habana, 1978, p. 179

16 Ver: Prólogo del Che. Op. cit.

17 Orlando Borrego: Che: el camino del fuego. Op. cit., p. 383.

Junio/2005
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