"Estos dos grandes descubrimientos: la concepción materialista de la historia y la revelación del secreto de la producción capitalista, mediante la plusvalía, se los debemos a Marx. Gracias a ellos, el socialismo se convierte en una ciencia, que sólo nos queda por desarrollar en todos sus detalles y concatenaciones." Federico Engels, Del Socialismo Utópico al Socialismo Científico.

8.7.14

Ser, Deber Ser y Principio Socialista del Trabajo

*
En una oportunidad, conversando con un dirigente histórico del socialismo en mi país, le mencioné, como algo incoherente en la conducta socialista, que en muchas ocasiones hacíamos caso omiso del principio socialista del trabajo; que dice que cada persona debe ser retribuida material y moralmente, conforme a su trabajo y su capacidad. El dirigente me respondió que debía observar que una cosa es el deber se y otra cosa el ser, y entendí que se refería al idealismo real de construir una sociedad basada en el principio socialista del trabajo y me señaló que otra cosa es el ser, que comprendí que en una sociedad capitalista es usual la violación del principio de darle a cada quien según su trabajo y según su capacidad.

Me pareció, en principio, correcta la afirmación. Sin embargo siempre me quedó la duda sobre si quienes asumen una concepción socialista del mundo y de la vida pueden construir el socialismo violando o al menos siendo indiferentes al principio socialista del trabajo. Creo que no se puede construir el deber ser haciendo en aspectos sustanciales y cotidianamente lo que no se debe hacer. En política el triunfo de los principios consiste en que toda acción y negociación no ponga en riesgo el abandono o distorsión de la realización de los principios, en este caso del principio socialista del trabajo.
*

24.6.14

Nota sobre el principio comunista primitivo del trabajo

*
Históricamente, me parece, el trabajo ha tenido principios de funcionamiento de acuerdo al sistema económico o modo de producción existente. Así, creo, se puede mencionar el "principio comunista primitivo del trabajo", el "principio esclavista del trabajo", el "principio capitalista del trabajo" y el "principio socialista del trabajo" que son los principios del trabajo realizados o en proceso de realización que la humanidad ha contemplado. 

El principio comunista primitivo del trabajo establecía primitivamente "a cada quien según su trabajo, a cada cual según su necesidad". Es la versión atrasada de que presagia una visión de la aplicación futura de ese principio en una sociedad altamente desarrollada en términos tecnológicos y consecuentemente productivos. Todo se distribuía con mucha equidad, el trabajo estaba relativamente poco diferenciado. Con sus importantes variantes por la existencia de una estratificación social más diferenciada, entre gobernantes y sacerdotes forma de aplicación de este principio probablemente pueda observarse en los modos de producción asiático señalado por Marx o en el modo de producción indígena primitivo de América.

Con el aparecimiento de la propiedad privada el trabajo se desvincula violentamente del medio de producción, paradoja de la elevación de la capacidad productiva del trabajo que evidencia las ventajas para la clase parasitaria, de explotar trabajo ajeno. El principio comunista primitivo del trabajo, deviene en principio esclavista del trabajo. En la sociedad esclavista probablemente el principio podría enunciarse como "a nadie según su trabajo a nadie según su necesidad ni su capacidad". El amo era el dueño del esclavo como ser humano y este no tenía derecho alguno ni formal ni real alguno basado en su trabajo. Dependía de la voluntad del amo la remuneración al trabajo del esclavo, podía el amo, por ejemplo, dejarlo morir de hambre, por su simple voluntad de hacerlo. Si el esclavo era remunerado en forma de alimentos y otros bienes estrictamente necesarios para su subsistencia era por el interés del amo en hacerlo trabajar.

Notas Iniciales
Para un examen del Principio Socialista del Trabajo
Evaristo Hernández
Junio 2014




Tres fases de Saint Simon


*
Las cursivas en negrillas son para efectos de estudio.
*
El pensamiento sociológico de Saint Simon (1760 – 1825)

Antonio Emmanuel Berthier

Introducción.

Saint Simón puede considerarse el primer antecedente de la sociología posterior a la Revolución Francesa. Preocupado por lo que consideraba una tendencia desorganizadora de la sociedad, Saint Simón rechazó la especulación filosófica acerca del orden social y a partir de una visión organicista propia del siglo XIX, encauzó sus esfuerzos intelectuales a la fundación de una nueva ciencia que tuviera por objeto al mundo social y que tuviera como principios rectores la organización y la creatividad.

Podemos dividir el pensamiento de Saint Simón en tres fases: un periodo caracterizado por una ruptura epistemológica con respecto a la reflexión social de su época y el nacimiento de su “fisiología social”; un periodo liberal donde destaca la necesidad de encauzar el conocimiento científico y la política hacia la creación de un régimen industrial; y la tercera fase donde su visión industrialista lo lleva a oponerse al liberalismo y el principio de proviedad privada, dando lugar a un socialismo utópico.

Ruptura epistemológica y nacimiento de la fisiología social (1802 – 1815)

Esta fase se caracteriza por la ruptura epistemológica que manifiesta el pensamiento saintsimoniano con respecto a los métodos intelectuales de su tiempo influenciados fuertemente por el pensamiento ilustrado. Saint Simon proclama una nueva forma de pensamiento social y político, una auténtica “revolución científica”.

Opuesto a la metafísica filosófica ilustrada de la que adquirió sustento ideológico el movimiento revolucionario francés, Saint Simon propone la construcción de un “nuevo sistema intelectual”, un pensamiento científico caracterizado por su convicción creadora, positiva, con un denotado interés reorganizador de la sociedad que permita revertir el daño que a los tejidos sociales ha causado el pensamiento tradicional fundado en la crítica al orden establecido y la desorganización social.

Saint Simón considera necesaria una nueva disciplina que arrebate la reflexión sobre la sociedad social a la teología legitimadora del orden monárquico y a la metafísica filosófica provocadora del caos. Esta nueva disciplina debería constituirse como en una “fisiología social” entendida como la ciencia positiva del hombre y las sociedades, con especificidad e identidad propias. Su aspecto positivo demanda a esta nueva disciplina fundar su conocimiento en la observación objetiva del orden social para desentrañar las funciones que dentro de él cumplen las organizaciones sociales concebidos a semejanza de órganos que componen un organismo viviente. Para Saint Simón, las instituciones sociales revelan una composición y funcionamiento específicos que deben ser considerados no desde una posición crítica que privilegie el cómo deben ser dichas instituciones sino desde una posición científica que nos revele lo que les es propio y su forma de participación en las transformaciones presentes y futuras de los procesos sociales.

Con la creación de la “fisiología social” Saint Simón pretende lograr la empresa de “hacer entrar en la categoría de las ideas de la física los fenómenos del orden llamado moral”; sólo un estudio positivo de los sistemas sociales puede descubrir las leyes del funcionamiento social y permitir la instauración de prácticas políticas que conduzcan al restablecimiento del orden social. A esta forma de acción política derivada de la práctica científica Saint Simón le designará “sistema de política positiva”.

Fase sociológica industrialista (1816 – 1825)

Un aspecto importante de la obra de Saint Simón, que acompaña a su sociología, es su pensamiento liberal desarrollado entre 1816 y 1818. Durante este periodo, el interés del autor se centra en combatir a la Monarquía Electiva francesa y al movimiento de restauración. Saint Simón consideraba al régimen monárquico el causante de la situación de desventaja política y económica en que se encontraban los industriales, gremio al que por cierto pertenecía. A través de publicaciones colectivas como “la industria” o “el organizador”, auspiciadas por industriales y el Banco de Francia, Saint Simón destacó el carácter progresista de la clase industrial reconociendo el ella la base de desarrollo de la sociedad. Todo cuanto permite el mantenimiento de la sociedad e incluso de la monarquía y sus ejércitos es producto del trabajo industrial. Saint Simón exige a los industriales tomar conciencia de éste, su papel dentro de la sociedad y a organizarse en un partido para competir por el poder político y sentar las bases de un nuevo régimen industrial con la orientación de la naciente ciencia social:

“Toda sociedad se apoya en la Industria. La Industria es la única garantía de su existencia, la fuente única de todas las riquezas y de toda prosperidad. Por esta sola razón, pues, el estado de cosas más favorable a la Industria es también el más favorable a la sociedad. He aquí, simultáneamente, el punto de partida y el fin de todos nuestros esfuerzos.”

La fisiología social, encargada del estudio de los sistemas sociales, deberá demostrar que la producción industrial constituye el factor determinante de las sociedades modernas; deberá asimismo investigar las aportaciones directas de la industria al orden social a fin de diseñar un sistema político adecuado a las necesidades de la nueva sociedad industrial.

Periodo industrialista socialista (1818 – 1825)

A pesar de su inicial coincidencia teórica y política con el liberalismo, en la última etapa de su vida, Saint Simón da un giro inesperado que lo colocará en el lado opuesto al pensamiento liberal. Para ser consecuente con su análisis sociológico de la nueva sociedad industrial, Saint Simón además de invitar a los productores a fundar un partido político para reclamar libertad económica, los incita ahora además a transformar la naturaleza de las relaciones sociales existentes e impugnar el principio capitalista de la propiedad privada. Para el pensador, el desarrollo de la producción en el orden industrial obligará tarde o temprano a subordinar a éste fin las reglas de la propiedad y a replantear el principio de libertad del liberalismo económico. Este principio permite establecer un puente entre la última etapa del pensamiento saintsimoniano y el pensamiento socialista de Karl Marx.

Berthier, A., (2007) El pensamiento sociológico de Saint Simon. 
(Descargado el día martes 24 de junio de 2014)
*

15.6.14

Ser y Deber Ser del Principio Socialista del Trabajo

*
Como el respeto al principio socialista del trabajo es un deber ser en una sociedad capitalista y aún en una sociedad socialista atrasada en el desarrollo de sus fuerzas productivas, se encuentra en constante lucha con el ser, con la falta de respeto al principio socialista del trabajo. En el ser, en la sociedad capitalista y en el socialismo atrasado y/o estatizado a la usanza de lo que fue la URSS, ha sido evidente la transgresión real al principio socialista del trabajo. No se remuneraba a las personas de acuerdo al tipo, cantidad y calidad del trabajo pasado y presente desplegado de acuerdo a la necesidad social del trabajo. Y esta situación persiste, no solamente en el capitalismo, en donde por definición, la base de su desarrollo es la explotación del trabajo humano, sino incluso en los intentos de construcción del socialismo, porque la sociedad en su conjunto y en la expresión individual, no ha superado las barreras que impiden el reconocimiento directo, abierto, del derecho a la remuneración material adquirida ´por el trabajo pasado y presente y diferenciada. El status social lo confiere el trabajo y no la explotación del trabajo en una sociedad socialista. Como resultado de la falta de respeto, dicho sea tanto en términos éticos como en términos económicos, existe la tendencia no a revolucionar sino a involucionar el desarrollo de la fuerza productiva del trabajo.

Notas iniciales
Para examinar el Principio Socialista del Trabajo
Evaristo Hernández
Junio 2014
*

12.6.14

El Estado y el Principio Socialista del Trabajo

*
El Estado y el Principio Socialista del Trabajo

El principio socialista del trabajo, es un ideal, un deber ser social, que sostiene la necesidad histórica de una sociedad organizada bajo el fundamento de que a cada persona se le debe garantizar su trabajo y retribuirla materialmente de acuerdo a la cantidad y calidad de su trabajo, La consecución real, no ideal, del principio socialista del trabajo, tiene, a su vez, base en intereses económicos conforme lo explica el materialismo histórico.

En teoría la sociedad podrá organizarse en base al principio socialista del trabajo cuando el desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo eclosionen con la superestructura. Para nuestra interpretación, cuando la capacidad productiva del ser humano posibilite y democratice el consumo, y el ser humano no tenga la necesidad de explotar a otros seres humanos para asegurar su existencia. Las diferencias sociales existirán por medio de la retribución al trabajo y medida en términos del tipo de consumo de los medios de subsistencia individual y familiar y de trabajo especializados y necesarios para desplegar la labor. 

Una sociedad de esta naturaleza ha revolucionado y democratizado los medios de producción y de consumo. El Estado como instrumento de dominación de los que viven a costa de otros ha desaparecido. Es solamente una estructura que administra bienes públicos y que respeta el uso de los bienes privados personales, diferenciados, repetimos por la cantidad y calidad en el tipo o clase de trabajo social necesario establecido en el proceso de circulación o de intercambio . En una sociedad de esta naturaleza el reconocimiento al trabajo es natural, espontáneo, la justicia social y el trabajo, como decía Marx, son una necesidad vital creciente.

Notas iniciales
Para examinar el Principio Socialista del Trabajo

Evaristo Hernández
Jueves 12, Junio, 2014
*

7.6.14

Lucha de Principios del Trabajo: Capitalismo y Socialismo

*
Lucha de Principios Capitalista y Socialista del Trabajo

La concreción del principio de organización socialista del trabajo, es un proceso de lucha social e individual. Desde el punto de vista de la sociedad, el proceso implica la transformación de la sociedad capitalista en su contrario, una sociedad socialista. Individualmente considerado, el principio de organización socialista del trabajo implica la lucha contra la explotación propia y ajena, la lucha por el respeto al trabajo propio y ajeno, a la trayectoria, a la experiencia, a la destreza, a la calificación profesional, a la participación conquistada meritoriamente y con esfuerzo.

Forma parte de la moral capitalista con relación al principio del trabajo lo opuesto a lo anterior. En el capitalismo no se respeta el trabajo de la gran mayoría de las personas sino el de la minoría que ayuda a mantener la opresión y la injusticia económica y social de la población.

El principio de organización capitalista y socialista del trabajo coexisten, tanto social como individualmente. Así como como coexiste el ser y el deber ser de todas las cosas. En lucha. El principio de organización socialista del trabajo se abre paso históricamente, en un proceso de lucha, en toda sociedad capitalista. A veces esta lucha adquiere matices impresionantes por lo novedosos, como es la iniciativa del Partido Socialista Suizo de establecer un salario único y base, a fin de que las personas se dediquen al trabajo que deseen y para el cual sientan vocación y desarrollen sus capacidades.

Esta lucha de principios de organización del trabajo, está presente de manera singular en América Latina. Toda lucha implica aciertos y errores, pero de su resolución dependerá el futuro del Socialismo.

En la evolución social, puede decirse que el primer intento de construcción de una sociedad socialista fracasó precisamente, por la distorsión de un único punto: no se garantizó que a cada persona se le remunerara de acuerdo a su trabajo y a su capacidad. Un motorista de bus recibía lo mismo que un médico, por ejemplo. Con esa experiencia se evidenció que un sistema erigido sobre la arbitrariedad y discreción colectiva e individual, que no toma en cuenta necesidades sociales reales laborales, antecedentes, méritos, calificaciones y trayectoria de lealtad social para ubicar y remunerar a las personas en y por el trabajo que merecen, que han conquistado con su esfuerzo y que la sociedad necesita, se carcome por dentro y se derrumba como un gran mueble roído por dentro por la polilla de la injusticia social que necesariamente también es individual. Examinar desde la ciencia social este punto es determinante para explicarse la caída del primer esfuerzo humano de construcción de un sistema socialista prácticamente en todo el siglo XX y extraer sus lecciones históricas.

Notas iniciales
Para examinar el Principio Socialista del Trabajo
Evaristo Hernández
Junio 2014
*


5.6.14

Dos divisiones del Socialismo

*
Dos divisiones del Socialismo

En teoría del Socialismo existe un punto de inflexión: la teoría de la plusvalía de Marx, aunque existe una opinión de que al menos el concepto moderno de plusvalía, fue explorado originariamente por William Thompson. El Socialismo tiene dos grandes divisiones: desde antes y después de la teoría de la plusvalía. El Socialismo Científico lo es porque se basa en la posibilidad de la construcción de una sociedad socialista por las leyes de la naturaleza humana que rigen la producción capitalista de la plusvalía.

Sin embargo subsiste en las dos grandes divisiones del socialismo el principio de organización socialista de la sociedad, heredado de los socialistas anteriores al socialismo científico, que Federico Engels denomina socialistas utópicos. De ellos arranca la premisa de que una sociedad socialista lo es porque se organiza en base al trabajo, que retribuye materialmente de acuerdo al tipo de trabajo es decir, a la complejidad, al riesgo de la labor desplegada; también en cuanto a la cantidad de tiempo dedicado al trabajo, se remunera materialmente conforme el número de horas desplegadas en la labor; y también el trabajo se recompensa materialmente conforme a la calidad, a la capacidad que tiene el ser humano, como individuo y como colectivo, de desplegar un trabajo diferenciado, cuidadoso, diestro, preciso, dicho mas escuetamente, un trabajo de mejor calidad.

Las diferencias sociales en el socialismo son materiales, solamente que no son resultado de la explotación del trabajo humano, sino por el hecho de que las personas son remuneradas de acuerdo a condiciones necesarias por su tipo y cantidad de trabajo y a su capacidad para desarrollarlo. El denominador común es el trabajo, en una sociedad socialista el trabajo y su remuneración equivalente que sostenga la producción y reproducción de la fuerza de trabajo es un derecho humano; la diferenciación social, material proviene del tipo, intensidad, capacidad, cantidad y calidad con que se ejecute el trabajo.

Se transgrede el principio de organización socialista del trabajo cuando el desempleo es consustancial al movimiento económico, como en la sociedad capitalista, cuando la remuneración de la fuerza de trabajo no recompensa los bienes materiales necesarios para la subsistencia del trabajador, manual o intelectual, y la de su familia; cuando no se reconoce en términos de remuneración material la experiencia, el trabajo acumulado, la idoneidad de las personas para ejecutar un trabajo, la capacidad de las personas para efectuarlo, la formación y la educación, la calidad demostrada del trabajador, su lealtad a su profesión y su sociedad.

Notas iniciales
Para examinar el principio socialista del trabajo
Evaristo Hernández
Junio, 2014
*

12.3.13

Corrupción es Traición en el Socialismo

*
En un discurso señero del 10 de marzo del 2013, desde el punto de vista del posicionamiento ideológico del pensamiento socialista sobre la corrupción, Nicolás Maduro expresó:

"Corrupción es Traición".

El discurso completo puede escucharse y verse en:

http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=5586144552614283918#editor/target=post;postID=7939946720404467966

Puntos importantes del discurso relacionados con el problema de la corrupción son los siguientes:

1. Tres problemas atentan contra la construcción del socialismo: burocratismo, oportunismo y corrupción.

2. De ellos tiene especial importancia, la corrupción.

3. Estos tres problemas, si se deja que se desarrollen, imposibilitan la construcción del socialismo.

4. "Los corruptos son traidores y hay que ir tras ellos, estén donde estén".

5. Hay seguridad de que se superarán los tres problemas.

Se puede reflexionar al respecto que existen dos tipos de líderes socialistas que no son corruptos: los pasivos y los activos. Tipificamos el líder socialista no corrupto pasivo como aquel cuyo comportamiento es honesto pero que no se esfuerza o se esfuerza débilmente para combatir los elementos de corrupción que existen en el movimiento socialista. El líder socialista no corrupto activo es aquel que además de tener un comportamiento honesto trata de imponer un estilo de vida no corruptible en el movimiento socialista, en colectivos y en personas. Este último tipo de líder socialista es el tipo ideal para la construcción del socialismo en el siglo XXI, habida cuenta la experiencia de la extinta URSS.

Un tema de psicología social derivado sería la indagación sobre el concepto de "honestidad". Existe honestidad capitalista y honestidad socialista. Se debe construir una teoría al respecto.
*

2.8.12

Lo que hace un gobierno socialista en 56 días.

*
Recibido por correo electrónico con solicitud de difundirlo.

Las negrillas, sangrías y separación de algunos párrafos son nuestros para efectos de estudio.

*

Lo que hace un gobierno socialista en 56 días.

Leyeron bien: el gobierno socialista francés, ok?

Esto es lo que ha hecho Hollande (no palabras, hechos) en 56 días en el cargo:

- Ha suprimido 100% de los coches oficiales y los ha subastado; y lo recaudado se destina al Fondo de Bienestar para ser distribuido a las regiones con el mayor número de centros urbanos con los suburbios ruinosos.

- Ha hecho enviar un documento (doce líneas) a todos los organismos estatales dependientes de la administración central en el cual les comunicaba la abolición de los "vehículos de empresa" desafiando de manera provocativa e insultando a los altos funcionarios, con frases como "si un ejecutivo que gana 650.000 euros año, no puede permitirse el lujo de comprar un buen coche con sus ingresos del trabajo,
quiere decir que es demasiado ambicioso, que es estúpido, o que es deshonesto.
La nación no necesita ninguna de estas tres figuras". Touchè. Fuera los Peugeot y los Citroën. 345 millones de euros salvados de inmediato, y trasladados a crear (apertura 15 de agosto 2012) 175 institutos de investigación científica avanzada de alta tecnología, asumiendo la contratación de 2560 jóvenes científicos desempleados "para aumentar la competitividad y la productividad de la nación".

- Ha abolido el concepto de paraíso fiscal (definido "socialmente inmoral") y promulgó un decreto presidencial de de urgencia estableciendo un porcentaje del 75% de aumento en la tributación para todas las familias que, netos, ganan más de 5 millones de euros al año. Con ese dinero (manteniendo así el pacto fiscal) sin que ello afecte un euro al presupuesto, ha contratado a 59,870 licenciados desempleados, de los cuales 6.900 desde el 1 de julio de 2012, y luego otros 12.500 el 1 de septiembre como profesores en la educación pública.

- Ha privado a la Iglesia de subsidios estatales por valor de 2,3 millones de euros que financiaban exclusivos colegios privados, y ha puesto en marcha (con ese dinero) un plan para la construcción de 4.500 jardines de infancia y 3.700 escuelas primarias, iniciando un plan de recuperación la inversión en la infraestructura nacional.

- Ha establecido el "bono-cultura" presidencial, un mecanismo que permite a cualquiera pagar cero impuestos si se constituye como cooperativa y abre una librería independiente contratando al menos dos licenciados desempleados de la lista de desempleados, con el fin de ahorrar dinero del gasto público y realizar una contribución mínima al empleo y al relanzamiento de nuevas posiciones sociales.

- Ha abolido todos los subsidios gubernamentales a las revistas, fundaciones y editoriales, sustituyéndolos por comités de "emprendedores estatales"" que financian acciones culturales sobre la base de la presentación de planes de negocio relacionados con estrategias de mercado avanzadas.

- Ha puesto en marcha un procedimiento muy complejo en el que ofrece a los bancos una elección (sin impuestos): Quien proporcione préstamos blandos a empresas francesas que produzcan bienes recibe beneficios fiscales, quien ofrece instrumentos financieros paga una tarifa adicional: lo tomas o lo dejas.
- Ha reducido en un 25% el sueldo de todos los funcionarios del gobierno, el 32% de todos los diputados y el 40% de todos los funcionarios estatales de alto nivel que ganan más de 800 000 € por año.
Con esa cantidad (alrededor de 4 millones de euros) ha establecido un fondo que ofrece garantías de bienestar a las "madres solteras" en condiciones financieras difíciles garantizándoles un salario mensual por un período de cinco años, hasta que el niño vaya a la escuela primaria, y tres años si el niño es mayor. Todo ello sin modificar el equilibrio del presupuesto.

No sería interesante que nuestros gobernantes tomaran nota de algunas de estas medidas? o es tan difícil cuando la voluntad existe.

COPIEN Y DIFUNDAN.
*

16.6.12

Sobre Justicia Social, Partido y Gobierno

*
Sobre Justicia Social, Partido y Gobierno

1. Existen diferencias entre Partido y Gobierno.

El Partido revolucionario socialista tiene en la permanencia el medio de consecución de sus finalidades y el Gobierno tiene en la temporalidad el medio limitante para materializar sus promesas de campaña y su plan o programa de Gobierno.

La finalidad del Partido se concreta en el largo plazo, históricamente determinado, la finalidad del Gobierno se agota en el corto plazo, de cinco años, normalmente.

2. La esencia de un Partido Revolucionario Socialista se define por su finalidad, científicamente establecida, de la posibilidad de construir un sistema social con justicia económica, basado en el principio de que cada persona debe retirar del producto social lo que le corresponde de acuerdo a la complejidad y exigencia del trabajo productivo que desempeñe y a su capacidad y habilidades constatadas para desempeñarlo: a cada cual según su trabajo y a cada quien según su capacidad, es el principio de organización socialista del trabajo.

Esta lucha por concretar la finalidad socialista, como nos enseñó el caso de la URSS, discurre entre el ser y el deber ser histórico, entre flujos y reflujos históricos, consolidaciones y disoluciones, procesos pacíficos y violentos y la construcción de un nuevo sistema social no es cosa de un quinquenio, como lo es el caso de un plan o programa de Gobierno.

3. Las finalidades sociales son la columna vertebral de la acción política.

El ser humano es el único ser que transforma y hace las cosas con finalidades conscientes.

En los animales la acción tiene finalidad también pero es instintiva, no consciente. Los seres humanos transformamos todo con una dirección consciente: la naturaleza, nuestro mismo pensamiento y nuestra sociedad; porque somos pensantes, porque actuamos con claridad de las finalidades,

La ideología partidaria es una expresión de la conciencia de la finalidad de la sociedad humana: se aspira a una sociedad justa, solidaria, productiva, generadora de riqueza y de bienestar económico y social.

La teoría y la ideología partidaria tienen su propia dimensión y se cultivan por medio de la organización práctica, educación política y estudio e investigación científica tomando como base la dialéctica materialista, sobre todo aplicada a la historia de la sociedad, con metodología y concepción del materialismo histórico.

4. Las finalidades se transforman en una fuerza física.

Las finalidades trascendentes, estructuradas en un Partido Revolucionario Socialista constituyen el esqueleto y el cerebro de la sociedad y consecuentemente de su Gobierno.

La temporalidad de un plan o programa de Gobierno solamente puede, en medio de fricciones, conectarse para ejercer una función transformadora consciente, encaminada a la construcción de un sistema económico social libre de explotación, por la vía de la posible incidencia que un Partido tenga en la sociedad y en el mismo Gobierno.

Pero el Partido no debe confundirse con el Gobierno, ni viceversa.

Pueden existir, como de hecho, existen, militantes del Partido que ejerzan como funcionarios gubernamentales, pero, como entidades, el Partido y el Gobierno son entidades diferentes, con diferentes finalidades.

Las finalidades del Partido y del Gobierno son diferentes, pero pueden ser compatibles sobre todo cuando un Partido, como el nuestro, ha ganado las elecciones por primera vez en la historia nacional.

La finalidad temporal del Gobierno puede conectarse con la finalidad permanente del Partido y esto no lo hace el Gobierno y su estructura, sino que lo hace el Partido, por múltiples vías y formas, especialmente las de la movilización social y el apego al cumplimiento de la lucha y conquistas democráticas estampadas en el Programa de Gobierno, consensuado y socializado, entre personas e instancias comprometidas.

En nuestro caso, en el marco del proceso de erradicación del modelo neoliberal, como se dejó consignado en uno de los párrafos del Programa de Gobierno..

La exigencia concreta, en política, es un medio de avanzar en la lucha, es un planteamiento que se convierte en fuerza física, organiza voluntades y energías para lograrla; forma parte de la táctica y dependiendo de su correspondencia con la realidad, planteamiento aceptable y mecanismo de exigencia se convierte en una exigencia ineludible y de necesaria adopción para todas las fuerzas políticas, individuales y colectivas.

Evaristo Hernández
Noviembre 2009
*

12.6.12

Una razón para calificar el Socialismo "Utópico"

*
Socialismo ¿Utópico?

Engels nos presenta una definición del Socialismo Utópico, que expresado en sentido contrario, podría definirse como la corriente socialista sin teoría de la plusvalía. Se asume por parte de Engels que la teoría de la plusvalía es “la” y no “una” teoría científica de la economía y la sociedad, por ello, los planteamientos de los socialistas anteriores a Marx, eran ideales, ideologizados, no científicos; eran utópicos basados en buenos deseos y no en investigaciones científicas.

Las razones por las cuales plantea Engels, los socialistas utópicos no constituyeron un socialismo científico, son esencialmente, por el hecho de que las condiciones históricas en que vivieron no les posibilitaron observar el papel del proletariado industrial y su antagonismo con la burguesía, que Saint Simon, por ejemplo, incluía dentro de su "catecismo para industriales". De manera que los socialistas "utópicos" por razones objetivas, no tuvieron la capacidad de abstracción de Marx, para penetrar con más profundidad en las causas y efectos de la lucha de clases entre burguesía y proletariado, del movimiento social y económico que observaban y en el que también participaban.

Evaristo Hernández

*

1.6.12

Citas de EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI Heinz Dieterich Steffan

*
CITAS PARA ESTUDIO

* EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI Heinz Dieterich Steffan 4

Las negrillas, sangrías y subrayados de hacen para efectos de estudio.

"Con la recesión mundial, las consecuencias económicas del capitalismo actual para los países neocoloniales quedan aún más claras: sus economías se vuelven estructuralmente inviables y desaparecen como sujetos nacionales de la historia mundial. Esto es valido no sólo para las pequeñas repúblicas, como las centroamericanas, sino también para economías grandes como las de Brasil y Argentina que, igualmente han perdido su capacidad para la reproducción ampliada del capital, dentro de los parámetros de la economía global neoliberal. Peor aún, ninguna medida de los gobiernos nacionales —ni el mayor endeudamiento externo e interno, ni las recurrentes reducciones de los presupuestos nacionales, las privatizaciones a ultranza o la ortodoxia monetaria-fiscal fondomonetarista— puede romper ya el ciclo de empobrecimiento y destrucción que el imperialismo y las elites criollas han impuesto. Dentro de la lógica de la economía nacional de mercado no hay mejoramiento económico posible para las mayorías neocoloniales."

"En las conferencias de Yalta (1943) y Potsdam (1945) se fraguó el segundo Orden Mundial.

Basado en la bipolaridad de los sistemas capitalistas y socialistas, su estabilidad estructural radicaba en la capacidad nuclear de destrucción mutua entre la Unión Soviética y Estados Unidos, mientras que su dinamismo devenía del proyecto del American Century, por una parte, y de la lucha por la emancipación nacional y social antiimperialista, por otra. Este sistema de postguerra colapsó con la implosión de uno de sus dos polos, la Unión Soviética, en 1990, para dar lugar a una fase de transición (interregno) que duró hasta el 11 de septiembre del 2001. (Ver, Noam Chomsky, Heinz Dieterich, Los Vencedores, Ed. Planeta, 1996)."
Entre ellos merece especial mención el economista e historiador Arno Peters, de la República Federal Alemana, profesor emeritus y genio renacentista, quien descubrió el principio económico de la nueva sociedad socialista que es la clave de toda propuesta seria sobre un sistema no-capitalista.
El primer ciclo de vida de la sociedad moderna está llegando a su fin. Por más de doscientos años, desde la Revolución Francesa (1789) hasta la actualidad, el género humano ha transitado por las dos grandes vías de evolución que tenía a su disposición: el capitalismo y el socialismo histórico (realmente existente). Ninguno de los dos ha logrado resolver los apremiantes problemas de la humanidad, entre ellos: la pobreza, el hambre, la explotación y la opresión de tipo económico, sexista y racista; la destrucción de la naturaleza y la ausencia de la democracia real participativa.

Lo que caracteriza nuestra época es, por lo tanto, el agotamiento de los proyectos sociales de la burguesía y del proletariado histórico, y la apertura de la sociedad global hacia una nueva civilización: la democracia participativa.

Cuando la burguesía plasmó su proyecto histórico —que le permitió fungir durante dos siglos como clase hegemónica de la sociedad global— lo hizo descansar sobre cuatro ejes teórico prácticos: la economía nacional de mercado, basada en el valor de cambio; la democracia formal plutocrática; el Estado clasista y el sujeto liberal.

Los partidos obreros, en su variante más radical, configuraron su proyecto histórico también en torno a cuatro elementos constitutivos: la economía no-mercantil, basada en el valor de uso; la democracia real participativa; el Estado democrático y el sujeto racional-ético autodeterminado.

A inicios del siglo XX, la corriente socialdemócrata del movimiento se adhirió al proyecto de la burguesía."
*
*

29.5.12

El Socialismo y Pepe

*
¿Qué tiene que ver que un Presidente sea "pobre" con la construcción del Socialismo? Tiene que ver mucho.

Lenin sostenía que un funcionario público del partido bolchevique no debería ganar más que un obrero calificado.

Ha tenido que pasar casi un siglo desde la afirmación de Lenin, contando en el período el derrumbe del socialismo estatizantemente centralizado de la URSS para que el movimiento socialista mundial empiece a entender la importancia de este punto.

Pareciera que para construir el socialismo es un requisito ser austero. Para mantener el capitalismo, no. Se puede ser o no ser austero. Han existido dictadores militares "austeros" como el General Maximiliano Hernández Martínez en El Salvador.

En la doctrina y teoría revolucionaria del socialismo se sostiene que existe una tendencia histórica, inevitable, del desarrollo social hacia la disolución del Estado en el largo plazo. El Estado dejará de ser fuente de privilegios económicos, como es el caso de los políticos, sirvientes de la burguesía, concientes o no de tal servidumbre. El Estado será permanente, no tenderá o dilatará su disolución, en tanto sea una fuente de diferenciación económica y social parasitaria, para individuos o grupos sociales.

Saint Simon, el primer socialista "utópico" (?) francés perdura en sus planteamientos. Saint Simon sostenía que deberían gobernar en el mundo "aquellos que dan mucho y sacan poco del Estado" y que hay que derrocar el poder de "aquellos que dan poco y sacan mucho del Estado".

Conforme avanza la capacidad productiva de la humanidad, los bienes creados cubren las necesidades de cada ser humano con más solvencia en cuanto a cantidad y calidad. Esta es una de las razones además de una moralidad superior como la de Saint Simon, que posibilita que el Presidente de una República, en el mundo de hoy, pueda vivir modestamente, con el salario de un obrero calificado.

Desde luego que para tener un Presidente que de mucho y saque poco del Estado, que viva con el salario de un obrero calificado, no solamente la persona debe tener una superioridad moral evidente, sino también, sus conciudadanos deben tenerla, al menos una gran cantidad de ellos. Es el caso de un país latinoamericano, de los más cultos en el subcontinente, Uruguay. Parece que se requiere un nivel cultural superior, para apreciar la dimensión histórica de un Presidente, que es calificado por la prensa mundial como el más pobre del mundo. Seguramente se necesita al menos una intuición cultural para entender que un Presidente de esta naturaleza no solamente refleja altos niveles de honradez personal, sino que también conecta y concreta siglos de historia y de geografía. Es un Presidente que sigue los preceptos de Saint Simon y de Lenin. Conecta la Revolución de  Francia con la de Rusia y a estas con el proceso revolucionario y evolucionario en Uruguay. Y el proceso político en Uruguay con el resto de países de América Latina, hasta por la vía del ejemplo personal.

Desde esta perspectiva, no es el Presidente más pobre del mundo, como dice la prensa que valora más el dinero que la historia, sino el más rico del mundo. El Socialismo, la nueva sociedad, el sueño, la "utopía" sigue viva. Y con granos de maíz, como dice el libro sagrado de los Mayas, el Popol Vuh. En un hombre que se alimenta de maíz que trajeron los Dioses. El  maíz de la consecuencia con los principios personales. En realidad este hombre tiene una gran riqueza. Tiene un comportamiento envidiable, emulable y por el momento es muy difícil que alguno de los presidentes del mundo pueda ponerse a su altura en este punto. Y es una riqueza personal auténtica, no es un comportamiento para una campaña electoral, no parece ser, es. Y todo indica que mantendrá su comportamiento: su consecuencia, su trayectoria, sus perspectivas. Probablemente más importante que la donación casi total de su salario, sea el hecho de que "nos ha devuelto la confianza en la política", como decía una persona comentando la noticia de su "pobreza". Y es determinante para quienes luchan y creen en una sociedad sin clases sociales, que esta devolución de la confianza en la política, provenga de un político socialista. Es una contribución universal a la práctica y al pensamiento del socialismo. "Creo en el socialismo, pero no en el estatismo", afirma este Presidente. Es el Presidente de Uruguay, ya lo dijimos. Se llama José Mujica, lo conocen como Pepe.
*